Cultura y pensamiento en la Edad Media


El arte es el reflejo de la vida y el pensamiento de una sociedad. Quizá, de entre todos los periodos, uno de los más desconocidos para el gran público sea el de los primeros siglos de la Edad Media. Y es precisamente esa franja histórica la que será abordada en el programa de Cultura y pensamiento en la Edad Media.

El Círculo de Bellas Artes, en colaboración con Caminos del Románico, organiza este ciclo, formado por cinco seminarios, a través de los cuales, de la mano de un selecto grupo de expertos en el mundo medieval, podremos conocer en mayor profundidad el auténtico rostro de aquella sociedad, introducirnos en su día y a día y, por ende, recorrer las manifestaciones artísticas que formaron parte de la misma

La Edad Media es una época de la historia caracterizada por el inicio del dominio de la Iglesia Católica sobre todos los aspectos de la vida. Esto se refleja enormemente en la producción artística de este periodo esta financiada y encargada por la Iglesia. Dos corrientes artísticas surgen principalmente, el arte Románico y el arte Gótico, en este bloque vamos a repasar las principales características de ambos, tanto en pintura y escultura como en arquitectura.
Un instrumento de la Iglesia

Biblias de piedra


EI arte medieval pretendía instruir al pueblo, que era analfabeto, sobre las verdades del cristianismo. El arte se convirtió en el principal medio de propaganda de la Iglesia. Sin embargo, el románico no logró esta finalidad: su sentido simbólico y la forma de sus representaciones religiosas eran muy difíciles de interpretar, pues obedecían al gusto de una minoría: la del clero y la nobleza.
Esto sucedía, por ejemplo, con imágenes como la del capitel que se ve en la fotografía: representa la escena denominada molino místico, que indica que el cristianismo recibió y elaboró el contenido de las escrituras antiguas. Con el gótico, en cambio, el arte religioso dejó de ser el lenguaje misterioso de un pequeño grupo para convertirse en un modo de expresión comprendido casi por todos.


Artistas anónimos

Cuando se ve una hermosa obra de arte, lo primero que se suele preguntar es quién la hizo. Sin embargo, nunca se conocerá a los artistas medievales, pues en aquel entonces, las obras artísticas se hacían en grupo y no se firmaban. En la Edad Media, los artistas y los artesanos empleados en la construcción de una iglesia se agrupaban en comunidades llamadas logias. Las logias eran gremios artísticos bajo la dirección de personas nombradas, generalmente, por la Iglesia. Sólo a finales del gótico, hacia el siglo XIV el artista se desvinculó de la logia, empezó a trabajar solo y con ello, a perder su anonimato. Entonces se convirtió en un individuo con ideas y un estilo y un nombre propio.

El arte románico en el arte medieval
A partir del año 1000, debido al enorme aumento de los bienes eclesiásticos los campos europeos se llenaron de iglesias y monasterios. Estos edificios se construyeron con un nuevo estilo, el románico, que es considerado el primer gran arte europeo.
El estilo románico fue ideado por los monjes de Cluny para propagar el cristianismo. El románico fue un arte monástico.
En la Edad Media, los puestos más importantes de la Iglesia se reservaban a los nobles. El románico, que fue un arte eclesiástico, reflejaba, por tanto, la mentalidad de los nobles feudales. Esto quiere decir que el románico fue un arte aristocrático.
Por último, como el arte románico se desarrolló durante la etapa feudal, fue también un arte rural, pues en aquella época la mayoría de la población vivía dispersa en el campo.



La arquitectura: fortalezas de Dios




Como el románico fue un arte cristiano, sus construcciones más características fueron las iglesias y los monasterios. Las construcciones románicas son edificios imponentes que reflejan el poder de la Iglesia. Se las ha llamado fortalezas de Dios, pues son grandes, firmes y macizas como los castillos de aquella época. Otros rasgos distintivos de la arquitectura románica fueron:
– El empleo de semicírculos en arcos y bóvedas, llamados arcos de medio punto.
– El uso de bóvedas de piedra o bóvedas de cañón, es decir, bóvedas en forma de semicírculo, para cubrir las naves de la iglesia.
– La incorporación de torres a las fachadas.
– La construcción de muros muy gruesos y con pocas aberturas para poder sostener el peso de las bóvedas.

La escultura y la pintura



Tanto la pintura como la escultura románica formaban parte del edificio: se subordinan al marco arquitectónico sobre el que se apoyan. La escultura se trabajó en piedra, y la pintura se trabajó sobre muros.
La característica fundamental de la escultura y la pintura románicas es su falta de realismo. Sus representaciones son rígidas y con pocos detalles. Por eso resultan inexpresivas.
– La escultura se concentra, sobre todo, en los portales de acceso y en los capiteles. Los temas preferidos fueron el Juicio Final y la Pasión de Cristo. Pero además, se ilustraron imágenes de trabajos, de la vida cotidiana, e incluso monstruos y figuras alegóricas.
– La pintura se realizó directamente sobre los muros de las iglesias. Se trató, por lo tanto, de frescos, donde se pintaban preferentemente las imágenes de Cristo o de la Virgen con el niño.




Influencia lingüística del árabe


A pesar de que, como ya hemos dicho, había hablantes que dominaban las dos lenguas, las diferencias lingüísticas entre ellas eran tan grandes que el influjo quedó en los aspectos más externos, sobre todo en el léxico.

Morfología


En este campo, tampoco el árabe ha dejado demasiada influencia. Aún así podemos destacar:

La anteposición del artículo al- a numerosos sustantivos. La fusión de ese artículo con el lexema del sustantivo permite el uso de artículos romances: la almohada, el alhelí, el albarán… En muchos casos, las palabras se han formado con el artículo al- unido a la base
latina


VOCALISMO
Morfología


En este campo, tampoco el árabe ha dejado demasiada influencia. Aún así podemos destacar:


La anteposición del artículo al- a numerosos sustantivos. La fusión de ese artículo con el lexema del sustantivo permite el uso de artículos romances: la almohada, el alhelí, el albarán… En muchos casos, las palabras se han formado con el artículo al- unido a la base latina
El sistema vocálico de árabe, con tres fonemas /a, i, u/, dos grados de abertura y distinción de cantidad se acomodó al del romance, con tres grados de abertura y perdiendo la función distintiva de cantidad.

El diptongo au > o (hauz > alfoz, as-saut > azote)

El diptongo ai > e (mais > almez) o se conservó (baitar > albeitar).

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