Historia de Cómodo
Lucio Aurelio Cómodo Antonino (31 de agosto de 161-31 de diciembre de 192), comúnmente conocido como Cómodo, fue emperador del Imperio romano entre los años 177 y 192. Hijo de Marco Aurelio y Faustina la Menor, nació en Lanuvium y fue el último miembro de la dinastía Antonina. El nombre dado aquí es el oficial que recibió a su ascenso al trono; para ver las formas anteriores y posteriores véase el apartado Cambios de nombre.
Cómodo fue el primer emperador que sucedía en el trono a su padre desde el reinado de Tito. El joven hijo de Marco Aurelio fue también el primer emperador «nacido para la púrpura» (símbolo de realeza romana), ya que era el primero que, en el momento de nacer, ya era considerado un heredero oficial al trono (su padre por entonces ya había ascendido al trono).
Su gobierno puede dividirse en dos fases:
- 177-180. Reinado conjunto con su padre, Marco Aurelio. En esta etapa las acciones de Cómodo se pueden definir como moderadas. Entre otras cosas, Cómodo luchó con los ejércitos del Danubio.
- 180-192. Gobierno en solitario. El modo de reinar del joven fue degenerando en una paranoia incontrolable que llevó al Imperio romano a una de sus mayores crisis desde los gobiernos de Calígula, Nerón o Domiciano.
A su muerte, el Imperio se sumió en una época de guerras civiles conocida como el Año de los cinco emperadores. Al término de este conflicto asumió el trono Septimio Severo, quien instauró la dinastía de los Severos.
Cómodo y Hércules.
Alejado de las inclinaciones filosóficas de su padre, y a pesar de haber sido educado en un ambiente intelectual y no militar, Cómodo mostró durante toda su vida un gran orgullo por su físico. Todas las fuentes antiguas dictaminan que era hombre muy bien parecido y que por ello ordenó que se erigieran estatuas suyas vestidas de Hércules por todo el Imperio. Cómodo creía realmente que era la reencarnación del semidiós hijo de Júpiter y por ello trató de emular sus hazañas realizando apariciones en la arena en las que se enfrentó a diversos animales salvajes. El emperador era zurdo y estaba orgulloso de ello. Dión Casio y los autores de la Historia Augusta escriben que era un experto arquero, capaz de abatir a soldados enemigos a galope y sin errar un tiro. En una de sus apariciones en la arena del anfiteatro se enfrentó a una pantera a la que venció en singular combate.


Esta muy interesante la información
ResponderBorrarMuy buen trabajo..
ResponderBorrarMe parece muy buena la información que tienes
ResponderBorrarMuy interesante
ResponderBorrarExcelente trabajo compañero
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